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2 de junio de 2015

BREVÍSIMO RESUMEN DE LUCIÉRNAGAS

1ª Parte: Al principio de la novela conocemos a Soledad Roda Oliver y a su familia de la pequeña burguesía catalana, formada por Luis Roda, Elena Oliver, Eduardo y la criada María. Soledad (Sol) es una joven tímida cuya adolescencia se ve “invadida” por la guerra civil. Esta novela, a la que muchos califican como una novela de aprendizaje, empieza mostrándonos la “apacible” vida de Sol al terminar sus estudios en el colegio de monjas “Saint-Paul”. Sol ha de ir con Eduardo, su hermano, a casa de su abuela en la montaña. Eduardo no es un buen estudiante y los padres contratan a Ramón Boloix para que le de clases particulares.  En estos días empezará una relación “especial “ entre Sol y su profesor.
De regreso a Barcelona, les “sorprende” la guerra y muere el padre de Sol. Es entonces cuando Eduardo empieza a desaparecer de casa durante días y conoce a Chano y a Daniel (“el bizco”).
Elena es una mujer triste y poco expresiva, sufre la soledad por el cambio de rumbo que ha tomado su vida. Una familia de refugiadas madrileñas se instala en su casa.  En estos días, Sol trabajará en la Escuela Roja, dirigida por Ramón Boloix, quien acabará intentando tener una relación con ella.
2ª Parte: Eduardo está muy preocupado por su amigo enfermo Daniel Borrero (“el bizco), que finalmente muere.  Sol conoce a un hermano de Daniel, Cristián del que se enamora a primera vista. En esta parte se produce el bombardeo en el que resulta herido Eduardo y acaba  la vida de Pablo, el mayor de los Borrero y de su padre. Al final de esta parte, Cristián y Sol son detenidos y llevados a la Modelo.
3ª Parte: Sol sale de la cárcel y desorientada va hacia el mar. Después visita a su madre. Intuimos que está embarazada. En Barcelona la gente huye, Franco ya está en Manresa.
Al llegar a casa la criada, se alegra mucho de ver a Sol. La baña y la acuesta. Al despertar, su madre, Elena, la está abrazando, contenta. Parece como si Elena fuera a recobrar el mundo de sus hijos y se aferra a esta idea.  Eduardo está en el hospital, lleno de metralla. Sol le cuenta que se ha enamorado de Cristián y que ella ya no es la misma, ya no pertenece a “ese” mundo de ricos. La madre simula aceptar el amor de Sol y Cristián. Sol deja claro a su madre que ya no es la misma niña de antes y que ha cambiado.
El 26 de Enero del 1939. Sol va a la cárcel Modelo para buscar a Cristián, pero no lo encuentra. Sol observa la transformación que se ha dado en las personas, en las calles, son distintos. Va recorriendo la ciudad en su camino. Este es un momento en que se describe Barcelona, como un lugar desolado, diferente, “golpeado” por la guerra.

El 18 de enero trasladan a Cristián, iban por la carretera y él cree que le van a matar. Se tira del camión, queda entumecido y se oculta en el bosque. Llega a una especie de casa, hay un perro y un  hombre mayor. El hombre le socorre y le ayuda.  El 20 de enero, dos días después de su huida, parece que está llegando a  su meta. Sol se entera de que Cristián había escapado y decide ir a verle a su escondite, allí planean un futuro juntos, pero, de repente un disparo acaba con la vida de Cristián delante de los ojos de Sol.

2 de diciembre de 2014

Prólogo de Esther Tusquets al libro de Ana Maria Matute. Luciérnagas

Con estos antecedentes, no podía esperar de Luciérnagas otra cosa de lo que es: de nuevo, una falsa novela infantil. Un libro que transpira realidad parda y sucia, escrito con el estilo inconfundible y maravilloso de la que, en mi humilde opinión, es una de las mejores autoras de la literatura española contemporánea. La protagonista de Luciérnagas es Soledad, una niña oscura y melancólica, inadaptada en un mundo de apariencias y gestos que le resultan incomprensibles y ajenos. Ese mundo se derrumba con la llegada de la Guerra Civil, un conflicto que, tal y como es tratado en la novela, podría ser cualquiera, atemporal e impreciso. La guerra para Ana María Matute es un paisaje, un escenario trágico en el que se ven obligados a desarrollar sus vidas Sol y su hermano Eduardo, pero no la protagonista.
La novela se publicó en su día, en 1955, bajo el título En esta tierra, en una versión severamente mutilada por la censura franquista. La edición que ahora se publica, nombrada como Luciérnagas, recupera la novela original en su totalidad, tal y como la escribió en su día; la ha revisado personalmente el texto. A pesar del celo franquista a la hora de censurar la novela, lo cierto es que la obra no cae en la condena a ningún bando concreto de la guerra. No carga las tintas contra republicanos o nacionales. Ni siquiera los menciona directamente ni se hacen disquisiciones políticas acerca de lo sucedido. A Ana María Matute, como a Sol, no le interesa entrar en debates estériles sobre las supuestas razones que llevaron a los ciudadanos de un país a asesinar a sus vecinos. En lo que indaga la autora es en el dolor y alienación que la violencia brutal provoca en quienes la viven, directa o indirectamente. Matute se zambulle en la miseria física y espiritual de una sociedad que acaba derramando todo ese dolor acumulado durante años en un odio ciego al otro, al objeto de la envidia, al contrincante o al vecino incómodo.
Mientras Sol vive por inercia, introvertida y seria, Eduardo trata de salir adelante, de enfrentarse al vacío espiritual que le atenaza, adorando a su cuerpo, a su físico, como única forma sólida y tangible de sentirse vivo cuando todo lo demás, amigos, familia, convencionalismos, estructuras y costumbres, se muere y esfuma a marchas forzadas. Sol se ve obligada a madurar, a abandonar su caparazón de niña durante la guerra y es en medio de esta tragedia cuando conoce un amor, intenso y denso, que viene a atarla a la vida en medio de la muerte más absoluta. Porque la búsqueda desesperada de amor, en un mundo en el que es eso precisamente lo que falta, es el hilo conductor de la novela. El amor al que aspira Sol, sin mentarlo, no es necesariamente amor romántico. Con un hermano ensimismado e impasible, y una madre temerosa y débil, Soledad hace honor a su nombre y vaga por su propia existencia de puntillas sin entender bien cuál es la pasión que lleva a sus semejantes a matar, amar, comer y vivir como si cada instante fuera único.
Es en el momento en el que llega el amor, inesperado e implacable, cuando Soledad comprende qué es la vida; por qué se la ama y se le teme y por qué razón, incluso en medio del dolor más intenso, merece la pena vivirla y saborearla…

Luciérnagas es una de sus primeras novelas, obra que para poder ser publicada sufrió drásticos recortes por la censura. Matute nos dice que fue como una violación.. La novela fue finalista del premio Nadal en 1949, también premio de la crítica, pero no se publicó la versión autorizada hasta 1955 bajo el título Ésta es mi tierra, terriblemente mutilada. La versión original de Luciérnagas se publica en 1993, revisada por la autora.

Los protagonistas de la historia son adolescentes, niños arrojados a la vida adulta por el estallido de la guerra civil, una niña, no banalmente llamada Soledad, de familia acomodada cuyo padre es perseguido por el gobierno republicano; su hermano Eduardo y una serie de niños, ladronzuelos y buscavidas, con su vida desbaratada por la guerra, que hacen lo posible para sobrevivir en una Barcelona acosada y bombardeada. Son años difíciles para la familia de Sol, pero ella encuentra que la soledad se puede compartir, que aunque la guerra destruya nuestro mundo, es posible resistir si se cuenta con el apoyo de otras personas, solas como ella. De alguna manera, es un canto a la amistad, al amor, a la fraternidad, ideales de la adolescencia, en contraposición a la familia, que ejemplifica la infancia.
Matute considera la adolescencia un proceso trágico y triste, probablemente porque es el abandono definitivo de la infancia para muchas personas, y aquellas hormiguitas negras de su infancia son para la autora la razón de existir. Por eso la obra es terriblemente triste, y no puede acabar sino en una desgracia. Nos encontramos a la Matute hiperrealista, tremendista o simplemente real (estamos hablando de unos niños durante la guerra civil española), propia de sus primeras novelas, como Los soldados lloran de noche. Y con una amargura y tristeza que abarca el libro de principio a fin. El mundo, según Matute, no tiene solución, y no se siente orgullosa de pertenecer a la especie humana. Entre las miserias de los adultos, estos niños, que no las entienden, son breves luciérnagas que brillan quedamente en la noche, son la única esperanza que queda, porque se tienen a sí mismos. Están unidos por el sutil hilo plateado de la adolescencia, por la incomprensión compartida, por el mismo apesadumbrado sentir, embutidos en los trajes adultos del mundo cruel y asesino que sus padres les han creado.
Ana María Matute dice que ella se quedó en los doce años. Son los años que tiene Sol en este libro, los años que tenía cuando pasó la guerra civil por su vida. Es necesario leer esta novela, pues parece la clave para encontrar la explicación a otros muchos libros suyos, no sólo los realistas, sino también los fantásticos o infantiles. Descarnada por su fiereza, sutil y tierna por el cuidado tratamiento de los pensamientos de los protagonistas, es una novela desconsolada y pesimista, pero bella y real, nunca angustiada.

16 de septiembre de 2014

Luciérnagas

Merece la pena ver ESTE VÍDEO en el que la propia Ana María nos explica en primera persona su universo literario. Como dice Ana Maria Matute: “La infancia es una isla que hay que abandonar a nado, en busca de un continente en el que no sabemos qué nos espera.” Matute es una escritora llena de bosques profundos, de niños que crecen dolorosamente, de imágenes poéticas. Novela, cuento y poesía se funden en sus textos para crear un universo literario personal y único. Luciérnagas no es una historia más sobre la guerra, es una novela de iniciación en la que unos personajes perdidos en un bosque van a aprender, a crecer y a encontrarse.
Matute habla entre susurros con una cercanía familiar incluso el día en que recoge un premio tan importante como es el Cervantes. Me permito añadir a continuación un comentario resumido de lo que dijo aquel día en el que citó a Cervantes, como no, y al mismísimo San Juan de la Cruz.


"Decía San Juan que el que no ama está muerto. Y yo me atrevo a decir que el que no inventa no vive". Inventar historias es lo suyo, no ha duda, ha inventado cientos en todos estos años, en parte para huir de las crueles realidades que le han tocado vivir, sobre todo la guerra civil. Conoció la muerte cuando era niña: "No con la frase 'el abuelo se ha ido y ya no volverá', sino encontrando un cadáver en mitad de un descampado".


A esos pequeños que se encontraron, "sin que nadie les preguntara nada", con esa España despedazada por el odio los ha denominado "los niños del asombro". Ella pertenece a su infancia truncada, de la que se ha redimido mediante la escritura: "Ha sido mi faro entre tantas tormentas"


A Cervantes, y más concretamente a su personaje más universal y conocido, Don Quijote, también le ha hecho un guiño: fue un "hombre bueno, solitario, triste y soñador", que "creía en el honor y la valentía, e inventaba la vida". Y por eso se identifica tanto con El Caballero de la Triste Figura, porque ella también se ha inventado la vida. Así que terminó manifestando "un ruego" a los presentes: "Si algún día tropiezan con alguna de mis historias, créanselas porque me las he inventado".

Materiales complementarios:
- Apuntes sobre la biografía y la obra de Matute, y sobre Luciérnagas.
guía de lectura.
"Romancero de frontera", artículo de Dámaso Santos sobre la publicación de Luciérngas.
"Universo Matute", artículo de Roma Mora sobre la figura y la obra de Matute.
"Ana Mª Matute, la mágica realidad", estudio de Anabel Sáiz Ripoll sobre las obras y los personajes de la autora de Luciérnagas.
"En el bosque", discurso de entrada a la Real Academia Española (18 de enero de 1998).
Entrevistas a Ana M. Matute en diversos periódicos.
Diversos artículos sobre la figura y la obra de Matute.
Diálogo entre Camilo José Cela y Ana Mª Matute.
Entrevista de Juan Manuel de Prada a Ana Mª Matute.
- Otra entrevista de Juan Manuel de Prada a la autora de Luciérnagas.
Ana Mª Matute, el regreso de cometa: entrevista de Rosa Montero.
Entrevista de Victoria Prego.